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martes, 14 de mayo de 2013

La lógica y el amor


⩝t ∃x ∃y (♥xy)
Sea el caso donde a = tú y b = yo:
⩝t (♥ba)
Nota: ♥ es un relator diádico que significa amar con locura


El anterior argumento se podría leer: “Para cualquier instante de tiempo t, hay alguien que ama con locura a otro alguien. Dado el caso que el primer sujeto soy yo y el segundo tú, la conclusión es que en cualquier instante de tiempo t estaré en una relación diádica contigo que significa amar con locura, es decir, SIEMPRE TE AMARÉ.”

Si un enamorado le escribe en un tweet a su amada ⩝t (♥ba), puede ser que la amada se emocione, aunque también puede ser que no se entere del significado de la fórmula de lógica de primer orden. Sin embargo, de lo que no cabe ninguna duda, es de que el origen de la posible emoción de la amada no estará en el alto grado de conciencia y expresión de su amor que el enamorado ha conseguido a través de la lógica. El origen de la emoción de la amada estará en el propio amor del enamorado, y la lógica no habrá sido más que un medio original de transmitirlo.

miércoles, 10 de abril de 2013

"Lo esencial es invisible a los ojos". La filosofía y la vida: reflexiones a partir de “El Principito”


Aprovechando el reciente 70 aniversario de la gran obra “El Principito” de Antoine de Saint- Exupéry, en esta entrada me gustaría a reflexionar sobre la filosofía y la vida a partir de un texto muy sugerente de esta maravillosa obra:
 “—Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:


—No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
—Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

martes, 12 de marzo de 2013

El filósofo buscando la filosofía (reflexión al hilo del pragmatismo filosófico)

Reflexiones breves acerca de cómo posicionarse ante la verdad al hilo del artículo del profesor J. Nubiola Pragmatismos y relativismo: C.S. Peirce y R. Rorty Publicado en Unica. Revista de Artes y Humanidades de la Universidad Católica Cecilio Acosta, II/3, 2001, pp 9-21.

En primer lugar, creo que los dos extremos que se intentan evitar siempre cuando se busca una posición ante la verdad, en realidad no son extremos tan alejados, sino que son las dos caras de la misma moneda. Estoy hablando del dogmatismo y del relativismo. Ambas posiciones, en el fondo, no son afirmaciones gnoseológicas, sino voluntaristas.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Wittgenstein tropieza al salir de la caverna


Querido Wittgenstein:

Le escribo para hacerle una reclamación sobre su Tractatus: a pesar de pretender haber solucionado los problemas de la filosofía, en realidad la ha vaciado y recortado. Usted somete a un régimen tan extremo a la filosofía en su obra, que no al final no queda más que un esqueleto descarnado, un método que ya no tiene contenido.
Quiero ilustrarle mi crítica con un mito del pasado que quizás no conozca, pero que creo que tiene relación con su intento de resolver los problemas de la filosofía. Le hablo del conocido mito de la caverna del pensador griego Platón. Creo que le hubiera caído bien, también le iba lo de las matemáticas. Tanto es así que en su Academia tiene escrito eso de “que no entre aquí nadie que no sepa geometría”.

jueves, 21 de febrero de 2013

Vaguedad, divino tesoro

Esta es una reflexión acerca de la vaguedad a partir del texto de B. Russell Vaguedad. Forma parte de los ensayos realizados en Filosofía del Lenguaje con el profesor J. Nubiola. 


La vaguedad es un regalo para el hombre. La vaguedad del lenguaje humano no es una desventaja sino un gran punto a su favor. En la mayor parte de las situaciones humanas, el lenguaje humano aporta la claridad suficiente para la comunicación. 


La discusión sobre los diferentes grados de calvicie es superflua, mientras que la posibilidad de designar un gran número de estados de mayor o menor carencia de cabello con una única palabra es algo de valor incalculable. Lo mismo ocurre con los nombres de los colores. Un color a nivel físico es una longitud de onda concreta de un espectro continuo, lo cual significa que hay infinitos colores. Bien es verdad que el ojo humano tiene una cierta resolución, y por tanto, no es capaz de captar infinitos colores, pero sí del orden de los millones de colores. La capacidad de agrupar esa gran cantidad de colores mediante unas etiquetas nominales  es una capacidad mucho más valiosa que la de poder nombrar una a una esas longitudes de onda. De igual modo, el tener el adjetivo “calvo” de gran amplitud de uso, es más valioso que tener un nombre para cada porcentaje de pelo respecto de la cantidad de pelo en un estado de nula calvicie.